Alfabeto y dislexia
La dislexia es una dificultad específica y persistente para relacionar las letras con sus sonidos, de origen neurobiológico y sin relación con la inteligencia ni con el esfuerzo. Afecta a entre el 5 y el 10 % de la población, y en español se detecta algo más tarde que en inglés porque nuestra ortografía es más regular.
Lo que NO es señal de dislexia
Conviene empezar por aquí, porque la mayoría de las consultas se deben a comportamientos normales:
- Confundir b y d, p y q hasta los siete años. Es normal y muy frecuente.
- Escribir letras en espejo antes de los siete.
- Escribir kasa o ola a los cinco o seis años. Es escritura fonética y demuestra que ha entendido el sistema.
- Leer despacio el primer año de lectura.
- No saber el alfabeto a los cuatro años. La variación normal es de casi dos años.
- Ser zurdo o tener mala letra. Ninguna relación.
Las señales que sí orientan
| Edad | Señal |
|---|---|
| 4-5 años | no reconoce rimas ni identifica sonidos iniciales |
| 5 años | no reconoce ninguna letra, ni la de su nombre |
| 6 años | no logra unir dos sonidos en una sílaba |
| 7 años | sigue leyendo letra a letra, sin reconocer palabras |
| 7-8 años | lectura muy lenta y trabajosa pese a la enseñanza recibida |
| cualquiera | gran diferencia entre lo que comprende oyendo y lo que comprende leyendo |
Lo que orienta es la combinación de varias señales y su persistencia pese a una enseñanza adecuada. Una sola señal aislada no significa nada.
Cómo adaptar el trabajo con el alfabeto
- Multisensorial siempre: letras de lija, arena, plastilina, escribir en el aire. Tocar y moverse fija lo que la vista sola no fija.
- Una letra a la vez y mucha más repetición de la habitual, sin dramatizar.
- Trabajar el sonido, no el nombre. Es aún más importante aquí.
- Separar los pares que se confunden en el tiempo: enseñar la b y esperar semanas antes de la d.
- Trucos de forma: la b es una pelota después del palo; la d es la pelota antes.
- Tipografías de palo seco y con letras diferenciadas, tamaño grande e interlineado amplio.
- Fondo crema o gris claro en lugar de blanco puro, que reduce el deslumbramiento.
- Audiolibros en paralelo, para que el acceso a las historias no dependa de la velocidad lectora.
Qué hacer y a quién acudir
- Habla con el centro escolar. El profesorado ve al niño en comparación con su grupo y suele ser quien da la primera señal.
- Pide evaluación logopédica. Es el profesional que diagnostica y trata las dificultades de lectoescritura.
- Descarta antes vista y oído. Muchas dificultades de lectura se explican por un problema sensorial no detectado.
- No esperes a que se le pase. La intervención temprana es mucho más eficaz, y no hay ningún riesgo en evaluar.
- Protege la autoestima. El impacto emocional de años de fracaso lector suele ser más grave que la propia dificultad.
La dislexia no se cura, pero se compensa muy bien: con intervención adecuada, la mayoría de las personas con dislexia leen con normalidad en la edad adulta, aunque siempre con algo más de esfuerzo. Ver también el alfabeto por edades y cómo enseñar el alfabeto.
- ¿Confundir la b y la d es dislexia?
- No por sí solo. Es normal hasta los siete años y muy frecuente en todos los niños.
- ¿A qué edad se puede detectar?
- Las señales de conciencia fonológica aparecen a los cinco años; el diagnóstico formal suele hacerse a partir de los siete, cuando ya ha habido enseñanza sistemática de la lectura.
- ¿La dislexia tiene que ver con la inteligencia?
- No. Es una dificultad específica del procesamiento del lenguaje escrito, independiente de la capacidad intelectual.